martes, 10 de marzo de 2009

Alquimia



Además de haber pasado un día estupendo en Daimiel, me ha producido una enorme alegría visitar Alquimia, hija de José Núñez y de la Universidad. He reflexionado sobre el reciclaje y la necesidad de producir menos basura. Confieso que hasta la fecha soy un desastre absoluto.

Sensación agridulce la visita al Parque natural de las Tablas de Daimiel, con sus tarayes y sus majanos, y agradecimiento a su Presidente por hacernos miembros de la cofradía del pato colorado.

El homenaje en “el bodegón” digno de ser recordado y repetido. Dos descubrimientos: María y Rubén, cocineros, y María Remírez de Ganuza, reserva 2003. He prometido volver…

Confianza

Releo en estos días, con toda la intención, la conferencia pronunciada por Robert Spaemann hace poco más de dos años en Madrid, en la que concluía que “el que confía se arriesga a fracasar. Sólo puede confiar aquel que está dispuesto a aceptar el fracaso. Pero lo mismo es válido para el merecimiento de confianza. Sólo es digno de confianza aquel que está dispuesto a aceptar una derrota. No hay nada en el mundo por lo cual pagaría cualquier precio, dijo en una ocasión Solchenizin. La disposición a pagar cualquier precio por algo, vuelve indigna de confianza a la persona. Sólo se puede confiar en aquel que está dispuesto a mucho, pero no a todo. Visto en todas sus dimensiones la disponibilidad a la confianza es rentable. Pero incluye la disponibilidad a aceptar un desengaño. El que experimente esto se acordará de la frase de La Rochefoucauld: “Es más honroso ser defraudado por sus amigos que desconfiar de ellos”.

Difícil equilibrio entre la inteligencia y los afectos, entre la delgada línea del “mucho” y del “todo”. Sin duda, lo que nos hace falta a todos es mucha confianza, pero también mucha información.

lunes, 9 de marzo de 2009

My way

Frank siempre será Frank, pero... me quedo con este momento

domingo, 8 de marzo de 2009

Piranesi


Giovanni Battista Piranesi (1720-1778), veneciano, en mi opinión el mejor maestro grabador de la historia. Su obra me lleva a su biografía y ésta me muestra su curiosa relación con la familia Corsini. Llega por primera vez a Roma en 1740, justo el año en que se entierra al Papa Clemente XII (Lorenzo Corsini) y, años mas tarde, se casa con Angela Pasquini, hija del jardinero del palacio Corsini en Roma, hoy pinacoteca.

jueves, 5 de marzo de 2009

YHWH, el Nombre impronunciable


"Interroga a la belleza de la tierra, interroga a la belleza del mar, interroga a la belleza del aire que se dilata y se difunde, interroga a la belleza del cielo... interroga a todas estas realidades. Todas te responden: Ve, nosotras somos bellas. Su belleza es una "confesión". Estas bellezas sujetas a cambio, ¿quién las ha hecho sino la Suma Belleza, no sujeta a cambio?" San Agustín.
La litografía es de Eduardo Naranjo.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Oh Captain! My Captain! Mr. Lincoln...


1

O CAPTAIN! my Captain! our fearful trip is done;
The ship has weather’d every rack, the prize we sought is won;
The port is near, the bells I hear, the people all exulting,
While follow eyes the steady keel, the vessel grim and daring:
But O heart! heart! heart!
O the bleeding drops of red,
Where on the deck my Captain lies,
Fallen cold and dead.

2

O Captain! my Captain! rise up and hear the bells;
Rise up—for you the flag is flung—for you the bugle trills;
For you bouquets and ribbon’d wreaths—for you the shores a-crowding;
For you they call, the swaying mass, their eager faces turning;
Here Captain! dear father!
This arm beneath your head;
It is some dream that on the deck,
You’ve fallen cold and dead.

3

My Captain does not answer, his lips are pale and still;
My father does not feel my arm, he has no pulse nor will;
The ship is anchor’d safe and sound, its voyage closed and done;
From fearful trip, the victor ship, comes in with object won;
Exult, O shores, and ring, O bells!
But I, with mournful tread,
Walk the deck my Captain lies,
Fallen cold and dead.

martes, 3 de marzo de 2009

Ébano

Cuando leo en la prensa la noticia sobre el magnicidio del Presidente Vieira en Guinea-Bissau pienso en África. Aún no nos hemos olvidado de los sucesos de Guinea Ecuatorial de hace quince dias cuando intentaron asaltar el palacio de Obiang. Pienso en "La negritud", de Luis María Anson. O en Ryszard Kapuscinski y su "Ébano", uno de los mejores libros de travellers en general, y, quizá, el mejor sobre el continente negro. Miro mi mapamundi político enmarcado donde el sur figura al norte y viceversa, y pienso en el camino que aún nos queda por recorrer y en lo mal repartido que está todo. Dice la CIA World Factbook que la esperanza de vida en Guinea-Bissau es de 47,5 años... tan cerca de casa (sic).