lunes, 23 de marzo de 2009

Magritte


“Hobby Horse” celebra hoy su primer aniversario (enhorabuena Álvaro). Me has hecho un lector asiduo en los últimos tiempos. Tu relato de hoy por Gerona me ha llevado a mi etapa barcelonesa y a recordar mis visitas fugaces a la ciudad del Ter y, luego, a Figueras… y de Dalí, a Magritte… y aquí estoy enredado por tu culpa contemplando algunas de sus obras en lugar de irme a dormir.

Tanto viaje en los aviones y, sobre todo, tantas horas de espera en los aeropuertos (un día tengo que hablar – escribir- de los aeropuertos), han desarrollado en mi una estúpida afición, la de imaginar encuentros con diversos personajes. Con Magritte seguro que no habría habido conversación. Me habría quedado mudo, en una esquina, contemplando como traía al mundo cada una de sus creaciones.

La imagen de arriba deja también volar la imaginación…

jueves, 19 de marzo de 2009

Benedetti

Mario Benedetti, haijin, escribe su haiku número 15:

La mariposa
Recordará por siempre
Que fue gusano

miércoles, 18 de marzo de 2009

Inmigración


Nunca viajo en metro por Madrid, una vez al año a lo sumo; no es por nada, simplemente, mi sistema de vida es poco compatible. Sin embargo, hoy he ido de Retiro a La Latina, ida y vuelta relámpago... a hacer un recado. Glups, ¡que bofetada de realismo! ¡Qué razón tenía Alfonso Guerra! A España no la conoce ya ni la madre que la parió.

Hace unos días ví Gran Torino, de Clint Eastwood, el “César Vidal” del cine americano, por lo prolífico de los últimos años. Admiro su fortaleza y su tesón; desconozco cuál es su motivación pero, a su edad y, en su caso, muchos no harían lo que él hace. Olé al tipo, me cae bien.

La película tiene un pase, se puede ver. Apología proamericana, as usual. America para los inmigrantes porque los americanos son todos inmigrantes. Y en la película también: el barbero, italiano… el propio Eastwood, polaco… aparecen irlandeses, negros, hispanos, y, ahora, asiáticos… todos se integran y forman parte de América, porque el país les da la oportunidad (si ellos ponen de su parte, eso sí). Lo que ya no sé si es excesivo es poner en el tapete la propia vida… pero eso ya son cosas de las películas.

Traído el problema a nuestros lares, me pregunto si nuestro país brinda las mismas oportunidades y si nuestra mentalidad es tan abierta como para asumir según qué integraciones, aunque, al final, me temo que nadie es racista con un negro si éste se llama Sidney Poitier o Shaquille O’Neal.

Lo malo es cuando el racista es el que llega y no se quiere integrar. Este es un problema de esos que existen y que no tienen solución. Cuanto antes seamos conscientes de este punto, mejor nos irá a todos…

martes, 17 de marzo de 2009

Tardi

Mi amigo Jesús ha sido puntual toda su vida y, sin embargo, todos le conocemos por Tardío. En todos los órdenes de la vida él llega siempre primero, antes que otros. Siempre ha entendido, y ha querido (que eso es “entender” correctamente) más y mejor que muchos.

Porque la ley de la selva urbana así lo exige, la frecuencia de trato a partir de ahora disminuye. Pero sólo la frecuencia (me da igual que ésta se mida en hercios o en ciclos por segundo…) que no la intensidad.

Es costumbre viciosa en este país, hablar bien de los que se han ido, y abandonar a su suerte a los que todavía son. Yo quiero que sepas, Tardi, que te quiero bien y que te considero mi amigo.

lunes, 16 de marzo de 2009

Elogio de la sombra


Junichiro Tanizaki (1886-1965), denso ensayista japonés, dedica “el elogio de la sombra” a enseñarnos que, a diferencia de lo que creemos en Occidente, la belleza no necesita luz, o, al menos, sólo luz. Precisamente, una figura fosforescente sólo resplandece en la oscuridad, y una belleza completa no lo es tal si se le priva de las sombras. Luz no es verdad, sino sólo parte de ella; luz y sombra es el todo y no se puede separar sin destrozarla.
Cuánto mejor nos iría a todos si fuéramos capaces de ver (entender) las luces y las sombras en comandita sin separarlas según nos convenga.

viernes, 13 de marzo de 2009

Guayasamín



Más de 100 obras diferentes de Oswaldo Guayasamín pertenecen a la serie “ternura”, dedicada a su madre y a todas las madres del mundo, símbolo de defensa de la vida.


Desde aquí me uno a su homenaje y me acuerdo, en especial, de la mía, madre de siete, de mi mujer, madre de seis, de mi hermana Ana, madre reciente, y de mi cuñada María, madre futura...

miércoles, 11 de marzo de 2009

Vida

Después de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.


Grito "¡Todo!", y el eco dice "¡Nada!".
Grito "¡Nada!", y el eco dice "¡Todo!".
Ahora sé que la nada lo era todo,
y todo era ceniza de la nada.


No queda nada de lo que fue nada.
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada.)


Qué más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada.
José Hierro, Vida, Poeta en NY.

No me puede gustar más este soneto y, al mismo tiempo, no puedo estar más en desacuerdo. Triste es el hombre que, como Unamuno, no alcanza a ver con las gafas que trascienden, y se queda en la tortura de la duda.

Espero que mi nueva sobrina, Alejandra, que hoy ha decidido subirse al mundo, sepa encontrar lo que la verdad esconde. Bienvenida.