lunes, 22 de junio de 2009

Cristianos y socialistas II

“El socialismo es hoy la única fuerza política en España y en Europa con una visión fuerte del hombre y de la sociedad. Los partidos conservadores y liberales suelen mantener una posición neutral, que avala los principios antropológicos y éticos del socialismo, siquiera porque sus concreciones legislativas se consideran irreversibles. La incidencia mediática de esto es enorme. La mayoría de medios se define por su posicionamiento partidista. El debate moral de fondo queda supeditado a la coyuntura política, a la que los medios adaptarán su línea editorial. Así que el cristiano deberá dialogar directamente, desde su condición de tal, con el socialista. De otra forma, en el mejor caso, estará perdiendo el tiempo.

El enfoque cambia. Dialogamos con una herejía, que pasará tarde o temprano, y con la esperanza de que sus adeptos se conviertan, y reconstruyan el edificio a partir de sus fundamentos salvables. No se trata de cambiar un gobierno, sino de que las doctrinas socialistas dejen de causar daño a la sociedad y a quienes las promueven. Los pastores de la Iglesia y los dirigentes socialistas tienen una responsabilidad de primer orden, pero también los intelectuales de uno y otro signo. En realidad, todos estamos concernidos. Cristianos y socialistas convivimos a diario, y por el camino actual, “el hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo
(y la madre al hijo, apunto yo); y los hijos se levantarán contra los padres, y los harán morir”.

El modelo de diálogo lo tenemos en Jesucristo: fue manso por dejarse crucificar, no por soslayar los motivos por los que le odiaban. Fue dialogante porque habló con cualquiera con un ápice de buena fe, pero no persiguió los aplausos… Una primera lección para nosotros es atrevernos a llamar a las cosas por su nombre, aunque moleste. El conflicto es parte del auténtico diálogo. El amor al prójimo, también”.


Ricardo Benjumea, Alfa y Omega, 18 de junio de 2009.

No comment, fully agreed.

domingo, 21 de junio de 2009

Siempre así



Hay dias que uno recibe mas que otros. Y hay dias en los que uno disfruta por los cuatro costados. El viernes fue uno de esos dias. Todo fue perfecto. Allí estábamos todos los que éramos. Incluso los que no pudieron estar, estuvieron presentes, muy presentes, sobre todo en el video con la canción de Maná, lágrima incluida.

Impresionante el cariño y el buenhacer de Pepe, Manolo, Lupas... Ojalá todos los dias fueran "siempre así". Con ellos (o mejor dicho, con ellas), con J.M. Soto, y con Maná, todo perfecto. Sólo faltó Sara Baras, a quien echamos de menos...

viernes, 19 de junio de 2009

La mujer y el trabajo

El profesor Sandalio Gómez, del IESE, publicó un estudio sobre el impacto de la incorporación de la mujer al mercado laboral, para mí el hecho social más importante ocurrido en España durante el siglo XX.

Sin entrar a valorar datos concretos, me quedo con las tendencias, que son elocuentes:

- Retraso en la edad de maternidad. La media española en 2003 se sitúa en 31 años, frente a los 29 de la media europea.
- Descenso del número de hijos. España, con 1,26 hijos por mujer tiene la tasa europea mas baja (media europea 1,46).
- Impacto en los matrimonios. Aumentan la independencia económica y psicológica. Aumenta el número de rupturas.
- Implicaciones en el ámbito familiar. La dedicación profesional de los padres concede un rol a terceras personas (abuelos, cuidadores, etc) en el cuidado y educación de los hijos.

Por muy avanzado que esté ya el siglo XXI, parece que siguen sin resolverse cuestiones de vital importancia para el desarrollo de nuestra sociedad. Habrá que promover situaciones (incluso a pesar de la crisis) que favorezcan la complementariedad de uno u otro progenitor en las tareas familiares.
En todo caso, a la vista de las tendencias, que cada uno construya sus propias tésis.

Luz Casal



En época de crisis buenos son los premios. Leo hoy sobre la reciente concesión de la medalla francesa de las artes a doña Luz Casal, mi heroína desde que combatió como una fiera a su propia enfermedad, venciéndola y riéndose de ella, sacándola a la luz tan sólo con el mínimo pudor que la decencia exige y sirviendo de ejemplo de lucha y tenacidad a otros que puedan verse en situaciones similares.

Además, siempre me gustó como cantante, pero, desde aquello, la admiro mucho mas.

jueves, 18 de junio de 2009

Martin Cooper


Me entero casi de manera inmediata de la reciente concesión del premio Príncipe de Asturias de investigación científica y técnica a Martin Cooper y Raymond Samuel Tomlinson. Todos los medios se han hecho ya eco de la noticia e ilustran numerosos artículos con esbozos y detalles de las biografías de ambos personajes.
No me voy a repetir por tanto, pero sí quiero hablar de Cooper porque es un personaje al que sigo desde hace tiempo, sobre todo desde que fundó Arraycom, ideó las bondades de las antenas inteligentes (adaptive array antenna) que supusieron la aparición de la tecnología denominada “iburst” que, a buen seguro, se convertirá en la mejor alternativa a las redes de banda ancha móviles de operador (HSPA y LTE).
Casualidades de la vida, en estos días ambos teníamos que estar en Yakarta (Indonesia) en el 7th iBurst forum organizado por Kyocera. Por diferentes razones, al publicarse su premio, el está en California y yo a punto de casar un hermano en Madrid.
En todo caso, le hago llegar desde aquí mi pública admiración y mi felicitación, recordando la maquiavélica pero maravillosa idea de realizar la primera llamada desde un móvil precisamente a su mayor competidor allá por el mes de septiembre del año 1973 en Nueva York.
Como todo hombre de valía, su éxito está basado en la constancia y en el esfuerzo, pues tardó más de diez años en hacer comercializable su invento. Hoy, muchos años después, sigue al pie del cañón compartiendo y aportando valor a todo aquel que esté dispuesto a escucharlo.
Enhorabuena Dr. Cooper.

martes, 16 de junio de 2009

viernes, 12 de junio de 2009

Cristianos y socialistas (I)

Puede que un día, mas o menos lejano, los libros de Historia definan al socialismo como “una potente herejía surgida de la cristiandad, que se caracterizó por tomar prestados del cristianismo muchos elementos de su doctrina social, pero intentando reemplazar a Dios por el Estado. Tras el fracaso de la opción nacionalista (Alemania e Italia en los años 40 del siglo XXI) y de la opción ortodoxa (la Unión Soviética), pareció que la socialdemocracia lograría redimensionar las aspiraciones socialistas, pero tras ser derrotada en su campo predilecto, la política económica, la batalla regresó al ámbito ideológico. Arreciaron los ataques contra el cristianismo, y se institucionalizaron parodias de sus sacramentos. En el orden jurídico, se intentó subvertir todo elemento vinculado ala herencia cristiana: desde el concepto de matrimonio, hasta la idea de una dignidad inherente a toda persona, desde su concepción hasta su muerte natural. El socialismo democrático negaba cualquier verdad que viniera dada. Una moral – sostenía- es fruto del consenso social en un momento determinado. Al rechazar este principio, y exigir a los gobernantes que se abstuvieran de intervenir en algunos ámbitos, los cristianos se convirtieron en el adversario a batir…”.
Este libro no está escrito, y tal vez nunca se escriba. El debate entre cristianos y socialistas puede evitarlo. Lo ha comprendido buena parte de la intelectualidad católica, decidida a impulsar esos foros, para que algún día pueda un cristiano llamarse también socialista. La posición de España es privilegiada. Es hija predilecta de la Iglesia, y el socialismo debería sentirse seguro en un debate abierto, sin sabotajes, por la posición política de fuerza que aquí ostenta. En cuanto a los cristianos, si no tomamos la iniciativa, nos será cada vez mas difícil encontrar quien defienda una visión del hombre compatible con la fe…”


Son palabras que copio literalmente de Ricardo Benjumea en su “contrapunto” publicado hoy en la separata Alfa y Omega.

La verdad es que llevaba tiempo dándole vueltas precisamente a este asunto y hoy, al leerlo, he sentido un gran alivio pues me he ahorrado su planteamiento. Me quedo con el texto de Benjumea sin ponerle ni quitarle una coma. Eso sí, aguardo ansioso el capítulo II. Me temo que una convergencia intelectual de este tipo es absolutamente necesaria y viable, pero llevarla a la práctica exige interlocutores excepcionales en ambos lados, y esa ya es harina de otro costal.