martes, 4 de agosto de 2009

José Bergamín



Un tipo capaz de escribir un soneto como éste es una bestia excepcional. Me habría encantado conocer a Bergamín en cualquiera de sus etapas vitales, incluso en la última cuando se “exilia” al Pais Vasco y escribe su “ecce España”. Si no entiendo mal al hombre que fue, hasta en esto último fue honesto y auténtico en su interior. Quiero pensar al tratar de entenderle, que no era el problema vasco el que le motivaba, sino el problema de España. España siempre le dolió en las carnes, y la religión, y lo vital, y la monarquía y la República y cada tema que analizaba era interiorizado primero y regurgitado después.

Si estaba errado o no en su fuero interno que lo juzguen otros. Yo valoro su coherencia y su intensidad vital. Discípulo de Unamuno, se le parece en muchas cosas, casi como un calco. Y en el tema de Dios, que cerca estaban… desde luego, mucho mas cerca que muchos…

Tú me ofreces la vida con tu muerte
Y esa vida sin Ti yo no la quiero;
Porque lo que yo espero, y desespero,
es otra vida en la que pueda verte.

Tú crees en mí. Yo a Ti, para creerte,
Tendría que morirme lo primero;
Morir en Ti, porque si en Ti no muero
No podría encontrarte sin perderte.

Que de tanto temer que te he perdido,
Al cabo, ya no se qué estoy temiendo:
Porque de Ti y de mi me siento huido.

Mas con tanto dolor, que estoy sintiendo,
Por ese amor con el que me has herido,
Que vivo en Ti cuando me estoy muriendo.


José Bergamín, a Cristo crucificado.

lunes, 3 de agosto de 2009

Alex Katz



Alex Katz se ha ganado mi respeto fundamentalmente por una razón: tiene un estilo propio. Nacido en NYC en 1927, le toca vivir la adolescencia en plena posguerra por lo que se alimenta, junto con todos los artistas de su lugar y tiempo, de una abstracción permanente. La realidad no les gusta, y deja de interesarles, prefieren inventarse su mundo propio.

Pero, a diferencia de otros, Katz remonta esta etapa. Incluso en los primeros momentos, el pintor no deja de ser un figurativo. Utiliza la realidad que le rodea, aunque desnaturaliza los personajes y renuncia a los “decorados” recurriendo a los famosos fondos neutros que tanto le gustaban (quizá influenciado por Rothko). Famoso por sus “cut outs” o por ser un precursor del pop art, resulta que a mi me gustan sus paisajes en los que sí incorpora sentimiento e, incluso, un punto de arte oriental.

Da la sensación de que si este artista hubiera nacido en otro momento o en otro lugar, su obra no habría sido radicalmente diferente. Y es un valor. ¿Nosotros seguiríamos siendo nosotros en otro lugar o en otro tiempo?

domingo, 2 de agosto de 2009

Si los árboles caminaran, no habría nidos en sus ramas porque la vida es un poso del Universo que necesita cierta quietud para agarrarse a la tierra.

“Si los árboles caminaran, no habría nidos en sus ramas...” dice maravillosamente bien Mónica Fernández-Aceytuno en ABC. Y digo yo, aprendiz de haijin, de manera mucho más torpe:

Árbol sin patas.
Llega la primavera.
Feliz nidada.

John, me has provocado. Buen verano.

viernes, 31 de julio de 2009

Julio



Desde hace muchos años suelo comparar el coletazo final de julio con el tour de France. La última subida al puerto de estos días me ha dejado exhausto. Apenas he tenido tiempo de pasar por aquí, ni siquiera robándole al sueño (para esto el jet lag me ayuda siempre) algunas horas, como de costumbre.

De hecho, el dia a dia me ha impedido ver a algún artista que me interesaba. Renuncié a Madonna sólo porque no me gustan las aglomeraciones. Pero quería haber ido a ver y escuchar a James Taylor. También quería haber estado en el concierto de Noa y Mira Awad. Los dos primeros ya han pasado por aquí en alguna ocasión. A Mira Awad no la conocía hasta que he descubierto que es cantante, compositora y actriz ¡palestina! y que no tiene inconveniente, al revés, en cantar con una cantante como Noa, ¡israelí!. En el video de arriba, la canción que cantaron a dúo en el último festival de Eurovisión (“there must be another way”).

Ojalá cundiera el ejemplo. La música… la cultura, en general, es la mejor y la única(¿?) manera de solucionar problemas complejos. Cultura, voluntad y, en ocasiones, además, un poco de tiempo.

Mi amiga Sonia P., que es la leche, no se cansa de decir a quien lo quiera escuchar que en las cosas esenciales debe haber unidad, en las importantes, diversidad, y, en todas siempre, generosidad. Sonia, tú sí que sabes. A ver si nos vemos.

miércoles, 29 de julio de 2009

Civilizaciones



Hace unos pocos dias me comentaba estupefacto mi amigo Jose Luis que, en una reciente cena con unos coreanos en Barcelona, éstos presumían de pertenecer a la parte "negra" del mapa. No entendí muy bien lo del color, aunque supuse que se referían al mapa ideado por Huntington en 1993 en su famoso artículo ( y despues libro) en el que exponía su tésis sobre el "choque de civilizaciones", complementando a Toynbee.

Leyendo el artículo, se ve con claridad de dónde algún pelota desocupado y ávido de medallas desarrolló para ZP la teoría galáctica de la "alianza de civilizaciones".

No siempre me gusta Juan Manuel de Prada, aunque he de reconocer que el otro dia estuvo sembrado cuando escribió que era un "signo distintivo del Mátrix progre combatir las calamidades en sus consecuencias, despues de haberlas alimentado en sus orígenes, en lugar de combatirlas en sus orígenes para evitar sus consecuencias".

Pues eso.

lunes, 20 de julio de 2009

Khalil Gibran



Hoy hace 40 años de la llegada del hombre a la luna, porque soy de los que piensan que verdaderamente llegamos, a pesar de Nixon. Los distintos debates sobre el asunto me llevan a reflexionar un rato sobre la eterna paradoja de que nada sabemos de nuestro universo exterior y mucho menos aún del interior. Y aunque percibimos un progreso veloz y un cambio permanente, lo cierto es que este hecho no ha variado sustancialmente en los últimos cincuenta años.

En qué buen momento releo un cuento de Khalil Gibran, uno de los que pertenecen a su obra “el loco”, escrita directamente en inglés. Se llamaba el astrónomo y dice así:

“A la sombra del templo vimos un amigo mío y yo a un ciego que estaba allí sentado a solas.
Y dijo mi amigo:
- Mira, ahí tienes al hombre mas sabio de la tierra.
Me separé de mi amigo, me acerqué al ciego, le saludé y nos pusimos a hablar los dos.
Cuando hubo pasado un rato, le pregunté:
- Perdona mi pregunta, pero, ¿desde cuando eres ciego?
- Desde que nací – me contestó.
- ¿Qué sendero de sabiduría sigues?- le dije.
- Soy astrónomo – contestó.
Y poniéndose las manos en el pecho, añadió:
- Sí, contemplo todos los soles, todas las lunas y todas las estrellas que tengo aquí dentro.”


Gibran, autor de “el profeta”, libanés, nieto de maronita (en alguna ocasión tengo que hablar de los maronitas), hombre excepcional que, como casi todos los hombres excepcionales, vivió poco y murió en Nueva York, en 1931, con sólo 48 años. Estupendo pintor tambien, vió como se quemaba toda su obra en una exposición. Lejos de desanimarse ante la adversidad, decidió comenzar de nuevo, creando desde aquel momento una obra mucho mas madura.

jueves, 16 de julio de 2009

Arjé



En la cultura griega, desde Anaxímenes y Anaximandro se hablaba de los cuatro elementos, del arjé de las cosas y se identificaban el aire, la tierra, el agua y el fuego. Curiosamente en la filosofía oriental, sobre todo de origen chino, los elementos que conforman la materia son cinco: tierra, agua, fuego, madera y metal. Ni en esto nos ponemos de acuerdo los orientales y los occidentales. A la primera enumeración, hay quien además añade el “eter” que incluiría todos los intangibles.

Hay dos experiencias vitales que me ayudan a cargar las pilas. Una realmente no la suelo hacer pero es gratificante. Os recomiendo abrazar un árbol con fuerza, tratando de poner en contacto la mayor superficie posible, mejilla y pecho contra corteza. Uno se siente como enchufado a la corriente eléctrica. Es como si del fondo de la tierra nos llegaran miles de voltios reconfortantes.

La otra, mucho mas normal, la podré hacer, si Dios quiere, dentro de unos dias. Consiste tan sólo en estar en la playa. Allí se reúnen con toda su virulencia los cuatro (para mí son cuatro) elementos: tierra, fuego, agua y aire. El entorno, junto a los mios y algo mas de tiempo que de costumbre hacen que durante unos dias uno no necesite nada de nada. Todo estará pronto allí, como cada año…