domingo, 6 de septiembre de 2009

Hakka



No hace mucho tiempo en este mismo lugar comparaba objetos típicos (en concreto unos cuernos musicales tibetanos con otros tiroleses, ambos muy parecidos), que cada sitio se atribuía como propios y exclusivos.

Ayer, en un paseo por un pueblecito del interior de la isla de Formosa, donde habitaban los descendientes de las primeras tribus hakka llegadas a la isla, pudimos visitar un templo budista.

La imaginería popular Hakka, al menos la de aquel templo, se parecía una barbaridad a nuestra mas pura tradición católica. Que buena lección de universalidad (eso significa católico, por cierto) para mas de uno que no ha salido de su ombligo.

Lástima que no pude hacer fotos en el interior del templo. Al menos logré una del exterior.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Maestro Sheng Yen


Acabo de llegar a mi habitación del pequeño hotel en el que siempre me hospedo cuando vengo a Hsin-Chu. En la mesilla de noche, junto a una biblia escrita en inglés y en chino, me llama la atención un libro nuevo, sin estrenar, cuyo título en inglés dice “108 adages of wisdom”.

Está escrito por el maestro Sheng Yen, quien se hizo monje con 14 años; en 1949 acompañó a Chang-Kai-Chek en el éxodo a Taiwán. Mas tarde se retiró durante 6 años completos, para acabar doctorándose en estudios religiosos en una universidad de Japón. Acaba de morir hace unos meses.

Abro el libro al azar y leo un aforismo cualquiera, pues no están numerados:

“Los tres principios para trascender el sufrimiento son: vivir con felicidad, enfrentar a la enfermedad con una actitud sana y abrazar la vejez con esperanza”.

Hoy hay luna llena también en Hsin-Chu. A la hora convenida la miraré y trataré de ver el cerro de San Pedro reflejado en alguno de sus lagos. Pasadlo bien y cuidado con los lobos.

domingo, 30 de agosto de 2009

miércoles, 26 de agosto de 2009

Up

Un troyano se ha encargado de dejar fuera de combate mi ultramoderna tarjeta HSDPA+ durante los últimos 20 días, cosa que he aprovechado para descansar. Hoy, ya en casa, vuelvo con ganas renovadas para darle un empujón a este sitio hasta Navidad. Veremos que ocurre.

Acabo de llegar del cine. Hemos visto “Up”, la última película de Pixar. Muy buena y muy oportuna. El mejor remedio para los que tengan síndrome post vacacional o para los que no vean claro el horizonte de los próximos meses, que seguro serán complicados para muchos.

Traduzco libremente el título como “crecerse, venirse arriba”. Determinación, esfuerzo, generosidad, bondad, honestidad, fidelidad…, ingredientes todos que nos recuerda esta historia y que suenan como recetas mágicas (no sé si únicas) para salir de la crisis. Y mas aún, para salir airoso de ésta (de esta vida, que no de esta crisis económica), que importa mas que la crisis misma. Queremos mas películas como “Up”, al menos yo.

martes, 4 de agosto de 2009

José Bergamín



Un tipo capaz de escribir un soneto como éste es una bestia excepcional. Me habría encantado conocer a Bergamín en cualquiera de sus etapas vitales, incluso en la última cuando se “exilia” al Pais Vasco y escribe su “ecce España”. Si no entiendo mal al hombre que fue, hasta en esto último fue honesto y auténtico en su interior. Quiero pensar al tratar de entenderle, que no era el problema vasco el que le motivaba, sino el problema de España. España siempre le dolió en las carnes, y la religión, y lo vital, y la monarquía y la República y cada tema que analizaba era interiorizado primero y regurgitado después.

Si estaba errado o no en su fuero interno que lo juzguen otros. Yo valoro su coherencia y su intensidad vital. Discípulo de Unamuno, se le parece en muchas cosas, casi como un calco. Y en el tema de Dios, que cerca estaban… desde luego, mucho mas cerca que muchos…

Tú me ofreces la vida con tu muerte
Y esa vida sin Ti yo no la quiero;
Porque lo que yo espero, y desespero,
es otra vida en la que pueda verte.

Tú crees en mí. Yo a Ti, para creerte,
Tendría que morirme lo primero;
Morir en Ti, porque si en Ti no muero
No podría encontrarte sin perderte.

Que de tanto temer que te he perdido,
Al cabo, ya no se qué estoy temiendo:
Porque de Ti y de mi me siento huido.

Mas con tanto dolor, que estoy sintiendo,
Por ese amor con el que me has herido,
Que vivo en Ti cuando me estoy muriendo.


José Bergamín, a Cristo crucificado.

lunes, 3 de agosto de 2009

Alex Katz



Alex Katz se ha ganado mi respeto fundamentalmente por una razón: tiene un estilo propio. Nacido en NYC en 1927, le toca vivir la adolescencia en plena posguerra por lo que se alimenta, junto con todos los artistas de su lugar y tiempo, de una abstracción permanente. La realidad no les gusta, y deja de interesarles, prefieren inventarse su mundo propio.

Pero, a diferencia de otros, Katz remonta esta etapa. Incluso en los primeros momentos, el pintor no deja de ser un figurativo. Utiliza la realidad que le rodea, aunque desnaturaliza los personajes y renuncia a los “decorados” recurriendo a los famosos fondos neutros que tanto le gustaban (quizá influenciado por Rothko). Famoso por sus “cut outs” o por ser un precursor del pop art, resulta que a mi me gustan sus paisajes en los que sí incorpora sentimiento e, incluso, un punto de arte oriental.

Da la sensación de que si este artista hubiera nacido en otro momento o en otro lugar, su obra no habría sido radicalmente diferente. Y es un valor. ¿Nosotros seguiríamos siendo nosotros en otro lugar o en otro tiempo?

domingo, 2 de agosto de 2009

Si los árboles caminaran, no habría nidos en sus ramas porque la vida es un poso del Universo que necesita cierta quietud para agarrarse a la tierra.

“Si los árboles caminaran, no habría nidos en sus ramas...” dice maravillosamente bien Mónica Fernández-Aceytuno en ABC. Y digo yo, aprendiz de haijin, de manera mucho más torpe:

Árbol sin patas.
Llega la primavera.
Feliz nidada.

John, me has provocado. Buen verano.