martes, 28 de abril de 2009

Ramón Muriedas



Cántabro de lujo, nacido en 1938, hace varios años que le perdí la pista. Probablemente ya haya dejado de esculpir. Una pena, porque sus obras, inconfundibles, son capaces de hablar por sí solas.
Ahí quedan para la historia sus “moiras”, sus maternidades o “la madre del emigrante”. Si uno va por Gijón, no puede dejar de ver esta obra maestra. Cada detalle, ya de frente, ya de costado o incluso de espaldas, transmite emoción pura. Y, al final, tras la contemplación, uno se hace más tolerante y más comprensivo, al menos durante un tiempo.

3 comentarios:

  1. Me alegra que vayas por Asturias de vez en cuando...Te hace mejor persona...:-)

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  2. Gracias JOhn por darte una vuelta por aquí. No sabes cuanto me gustaría que Asturias y Cantabria se convirtieran en una sóla Comunidad Autónoma con dos provincias. Además de ahorrar costes, sin duda, obtendrían mucha mas fuerza.
    Abrazo,

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  3. Cómo que "darme una vuelta por aquí"... Yo vivo aquí Ralph... Tú eres el que me visitas de vez en cuando... :-)

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